El Cole de mi Corazón: educación que deja huella

Estudiantes asisten a clases de robótica

Muchos aprendizajes van más allá de los cuadernos. La confianza para asumir nuevos retos, la construcción de proyectos de vida y el desarrollo de habilidades.

De eso trata El Cole de mi Corazón, una miniserie grabada en los Colegios Colsubsidio que reúne testimonios de estudiantes, docentes y familias afiliadas para mostrar cómo la educación impulsa metas personales, fortalece capacidades y genera oportunidades que contribuyen al cierre de brechas sociales.

A través de cada capítulo, la serie refleja el papel que cumple la educación en la formación integral de niñas, niños y jóvenes, dentro y fuera del aula. 

Sigue la serie

Sigue cada capítulo y conoce la apuesta en educación que Colsubsidio tiene para sus afiliados. 

Mi cole STEM

Mi cole STEM: tecnología para resolver problemas

Para Guadalupe, la innovación consiste en utilizar la tecnología para responder a necesidades reales. Esa idea acompaña el trabajo que desarrolla junto a sus compañeras en el club de robótica del Colegio Colsubsidio Maiporé, donde participan en proyectos, competencias y ejercicios relacionados con ciencia, tecnología y programación.

Al ingresar al grupo, imaginó que la mayoría de participantes serían hombres. Con el tiempo encontró una realidad diferente: un equipo integrado principalmente por niñas interesadas en la robótica y la tecnología.

Los proyectos ambientales ocupan un lugar especial dentro de sus intereses porque le permiten relacionar el conocimiento técnico con situaciones presentes en la ciudadela donde vive.

El capítulo también muestra el trabajo que realizan las docentes para impulsar la participación femenina en áreas STEM y fortalecer el liderazgo de las estudiantes. 

El deporte de mi cole

 

El deporte de mi cole: entrenar para un sueño  

Manuela tenía cuatro años cuando entró por primera vez a una piscina. Lo que comenzó como una actividad recreativa terminó convirtiéndose en una práctica deportiva que ocupa una parte importante de su vida. Actualmente participa en actividades subacuáticas y combina entrenamientos, competencias y responsabilidades académicas.

Cuando habla de deporte, suele insistir en una idea: la disciplina. Para ella, continuar cuando aparece el cansancio resulta tan importante como cualquier condición física. Muchas personas tienen talento, pero son menos quienes perseveran cuando el proceso se vuelve exigente.

A lo largo de su formación ha contado con el acompañamiento de docentes y directivos. La flexibilización académica le permite atender sus compromisos escolares sin dejar de lado la preparación deportiva.

 

Las voces de mi cole

Las voces de mi cole 

Una pregunta abre la conversación. Un estudiante expone su posición. Al terminar, otra mano se levanta para responder con un argumento diferente. Las opiniones se contrastan, aparecen nuevas preguntas y cada intervención invita a mirar el mismo tema desde otra perspectiva.

Esa dinámica protagoniza el tercer capítulo de la serie El cole de mi corazón, dedicado al laboratorio educomunicativo Voces del Colegio Colsubsidio Norte, un espacio donde los estudiantes fortalecen la argumentación, la escucha y la participación en la vida escolar.

En cada sesión analizan temas de actualidad, dialogan sobre situaciones cotidianas del colegio y construyen sus opiniones a partir de la información y el intercambio de ideas. El laboratorio promueve que sustenten sus posturas con argumentos, respeten diferentes puntos de vista y participen activamente en su comunidad educativa. 

Un debate que también forma ciudadanos

Sofía, estudiante de grado once, participa en el laboratorio Voces y ejerce como contralora estudiantil.

Cuando llegó al laboratorio, le costaba intervenir frente a un grupo. Con el tiempo comenzó a expresar sus ideas con mayor seguridad y a asumir roles en los que representar a sus compañeros implicaba escuchar, analizar diferentes posiciones y tomar decisiones con criterio.

Su experiencia refleja uno de los propósitos de este espacio: fortalecer habilidades para dialogar, argumentar con respeto y participar activamente en distintos escenarios del colegio. 

Aprender desde la conversación

Cada encuentro parte de una pregunta diferente. Los estudiantes leen, investigan, contrastan información y sustentan sus intervenciones con argumentos.

Además de los debates, participan en proyectos relacionados con la comunicación y los medios escolares, experiencias que fortalecen el trabajo en equipo, el diálogo y el sentido de la responsabilidad.

El laboratorio también les permite comprender que una conversación cambia cuando las opiniones están respaldadas por razones y cada participante está dispuesto a escuchar.

La orquesta de mi cole

La orquesta de mi cole: cuando la música transforma

«Uno, dos, tres…»

Wilmar Cumbé, director de la Orquesta Ciudadela, levanta la mano y el salón queda en silencio. María del Pilar Castro respira profundo antes de cantar. Hace apenas unos meses, ese momento la llenaba de nervios. Llegó a la orquesta sin haber recibido formación vocal y, poco a poco, encontró en la música una forma distinta de creer en sí misma.

Más que aprender música

Cada ensayo comienza igual, pero nunca termina de la misma manera. Entre ejercicios de respiración, correcciones y nuevas canciones, María del Pilar aprende que cantar también exige escuchar, repetir y volver a intentarlo.

A medida que avanza el proceso, la técnica empieza a mezclarse con otros aprendizajes. Seguir una indicación requiere concentración; cantar junto a otras personas exige coordinación; corregir una parte obliga a tener paciencia. La disciplina se construye con esa práctica constante y la confianza crece a medida que lo desconocido empieza a resultar familiar.

Eso es, precisamente, lo que Wilmar Cumbé ha observado durante sus diez años en el Colegio Ciudadela Colsubsidio. Para él, la música tiene un alcance que va más allá de las notas y los ritmos: estimula la creatividad, fortalece el pensamiento divergente y desarrolla capacidades que pueden acompañar a los estudiantes en distintos caminos de su formación. 

Proyectos como la orquesta también cambian la relación con el colegio. Cuando los estudiantes encuentran espacios para participar, crear y sentirse parte de un proceso, la experiencia escolar adquiere un significado distinto.

Una mirada que integra las artes

Durante una década, Wilmar Cumbé ha acompañado procesos artísticos en el Colegio Ciudadela Colsubsidio. Desde esa experiencia, entiende el arte como una oportunidad para que los estudiantes desarrollen diferentes habilidades a través de cuatro disciplinas: música, teatro, danza y artes plásticas.

En este proceso, una canción, una escena, un movimiento o una creación visual pueden convertirse en el punto de partida para fortalecer la creatividad, la expresión, el trabajo en equipo y la confianza. A través de estas disciplinas, los estudiantes participan en proyectos donde ponen en práctica lo aprendido, comparten sus talentos con la comunidad educativa y encuentran nuevas formas de expresarse y relacionarse con otros.

Cuando el talento encuentra un espacio para crecer, la música deja de ser solo una actividad artística y se convierte en una experiencia que fortalece habilidades para la vida. 

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