Compra de vivienda: 3 cosas que debes saber

Pareja sostiene mano de agente imobiliara de Colsubsidio

Pagas un arriendo alto cada mes y pasas horas en el transporte de ida y vuelta. En ese punto, comprar vivienda empieza a tener sentido.

Antes de dar el paso, revisa tres cosas: cuánto puedes pagar, cuánto puedes endeudarte y si la zona puede subir de valor. También mira si el proyecto tiene fiducia.

A continuación, te explicamos qué mirar en cada una. 

  1. Tu capacidad de pago define la vivienda que puedes comprar

Para saber qué puedes comprar, revisa estos puntos: 

  • Cuánto puedes pagar al mes.
  • Cuánto necesitas para la cuota inicial.
  • Qué crédito te conviene.
  • Cuánto tarda el banco en aprobarlo.
  • Cuántas deudas tienes y qué parte de tu ingreso ocupan.
  • Qué tan altas son esas deudas, porque reducen tu capacidad de endeudamiento.
  • Cómo está tu puntaje en las centrales de riesgo, ya que influye en la aprobación del crédito. 

Ten presente: en vivienda VIS, el valor puede subir según el año en que escrituras. En No VIS, el precio se define desde el inicio según el proyecto.

Revisa también si lo que ganas encaja con el valor que puedes pagar. Las constructoras evalúan quién tiene el poder adquisitivo para cubrir el valor comercial de cada unidad residencial. Además, muchas veces ofrecen beneficios o descuentos en la cuota inicial según la campaña vigente. 

Las personas afiliadas a Colsubsidio tienen acceso a proyectos de vivienda y subsidios. Al mismo tiempo, cuentas con opciones de crédito hipotecario que se ajustan a lo que puedes pagar.

  1. Ubicación estratégica con alta valorización

Elige un lugar que te funcione en tu día a día. Si estás cerca del trabajo, del colegio y de lo que usas siempre, te ahorras tiempo y el día rinde más.

Busca zonas con buen transporte. Ten cerca los servicios que usas: universidades, hospitales, comercio y supermercados. Eso hace que más personas quieran vivir ahí, y cuando pasa eso, el valor de la vivienda sube con el tiempo.

Zonas como la Ciudadela Colsubsidio, en la calle 80, reúnen eso:

  • Buena conexión con la ciudad
  • Servicios cerca
  • Facilidad para moverte

Pocas personas lo tienen en cuenta. Vivir a 45 minutos del trabajo por un precio más bajo significa pasar entre 1 y 2 horas al día en transporte. En un año, son unas 390 horas. En 20 años, suman 7.800 horas: casi dos años completos en trayectos.

A eso súmale lo que gastas en pasajes o gasolina, el desgaste físico y la falta de energía en el día. También impacta tu salud y tu productividad. Ese ahorro inicial de $80 millones se puede ir rápido, pero el tiempo que pierdes se queda.

  1. Verifica el respaldo del proyecto

Antes de separar una vivienda, revisa si el proyecto tiene fiducia y crédito constructor.

  • Fiducia: una entidad vigilada administra el dinero del proyecto. Recibe los pagos de los compradores. Los libera cuando se cumplen condiciones como ventas mínimas y viabilidad.
  • Acompaña el proceso desde la preventa hasta la construcción.
  • Crédito constructor: es un financiamiento que recibe el proyecto para su desarrollo. Cubre entre el 70% y 80% de los costos de construcción. Puede incluir la compra del lote y la ejecución de la obra. Tiene un plazo que cubre el tiempo del proyecto y un margen adicional para su cierre.
Cómo funciona en la práctica fiducia

En preventa, la fiducia recoge y cuida el dinero. Cuando el proyecto cumple condiciones, se liberan los recursos. Durante la obra, hay control sobre los pagos y avances. El banco hace seguimiento al proyecto porque está financiando. 

¿Por qué comprar una unidad de vivienda a una constructora?
  • Tu dinero tiene control externo.
  • El proyecto pasa revisión financiera.
  • Hay seguimiento durante toda la construcción.
Gastos adicionales al comprar vivienda propia

Además del valor del inmueble, ten en cuenta estos pagos:

  • Estudio de títulos y avalúo: el banco los pide para verificar que la propiedad esté en regla. El costo lo asume quien compra o la entidad, según el caso.
  • Escrituración: se paga antes de firmar y, por lo general, se divide entre quien compra y la constructora.
  • Administración: aplica si es conjunto o edificio.
  • Impuesto predial: se paga cada año.
  • Acabados: si recibes en obra gris, necesitas invertir para adecuarla.
  • Servicios públicos: tras la entrega, debes hacer el registro de agua, luz y gas para empezar a usarlos.

Si eres una persona afiliada a Colsubsidio:  

Puedes usar el crédito complementario de vivienda. Te ayuda a cubrir acabados, gastos de escrituración o parte de la cuota inicial.

Funciona con cuotas fijas en pesos y tiene seguro de vida. Incluye apoyo en caso de desempleo, cubriendo varias cuotas.

El siguiente paso empieza con una buena elección

Comprar vivienda cambia tu día a día. Cuando el espacio, la ubicación y la planeación financiera se ajustan a tu realidad, la decisión se vuelve más clara y sostenible en el tiempo.

Conoce los proyectos de vivienda de Colsubsidio, revisa las opciones de subsidio y crédito disponibles, y encuentra una alternativa que se adapte a tu proyecto de vida.

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